Qué es la economía de fichas y cómo aplicarla

La economía de fichas no es más que una técnica de psicología de modificación de conducta que resulta de gran utilidad cuando se trabaja con infantes.

Esta técnica de economía de fichas está basada en los principios de condicionamiento operante, dicha técnica consiste en establecer un sistema por el cual el pequeño gane puntos o fichas a su favor por comportarse de una determinada manera.

Dos átomos de manera diferente cuando nos encontramos ante una situación de decisión, por lo tanto la economía de fichas también trata de entender los estados de ánimo y la psicología de la economía.

Economía de fichas – ¿Qué es un manejo de fichas?

Las fichas de las que anteriormente hablamos son fichas representadas por diferente forma, estas fichas pueden canjearse posteriormente por algún “premio mayor” que se haya pactado. De esta manera en la economía de fichas se puede acordar con el pequeño o adulto que si consigue una determinada cantidad de fichas o puntos, sea cual sea la opción, puede acceder a obtener un juguete, actividad, juego, efectivo, etc.

Economía de fichas –  Ventajas de trabajar con esta técnica

Las ventajas que podemos obtener al poner en práctica la economía de fichas son las siguientes, las cuales se mencionan y se desglosan para su mayor entendimiento:

  • Se puede aplicar tanto en tratamientos individualizados como grupales, siempre que el objetivo sea el mismo.
  • Permite establecer comportamientos a mediano y largo plazo que, si están bien planeados, al final se adquirirán como rutinas.
  • Esta táctica supone un refuerzo positivo inmediato a la conducta meta propuesta.
  • Permite a su vez acceder a un forzador mayor a largo plazo.
  • Favorece la motivación del niño y lo incita a colaborar en el cumplimiento del programa
  • La técnica se puede llevar a cabo en diferentes contextos como familiar y escolar todo de acuerdo en función de cuáles sean los objetivos a los que se quiera llegar.

Economía de fichas – ¿Cómo diseñar una economía de fichas?

A la hora de tener que diseñar una economía de fichas se deben de tomar en cuenta ciertas decisiones:

  • Establecer dentro de tu diseño todos los objetivos, atendiendo al niño con el que se trabaje, los malos comportamientos que presente en ese momento y las conductas que se deseen reforzar. Se deben de seleccionar pocas conductas y definirlas de manera concreta, clara y precisa.
  • Elegir con tiempo el tipo de fichas que se van a utilizar posteriormente, pueden ser fichas de plástico como tal, pegatinas, estrellas, caritas, etc.
  • Decidir cuáles serán los reforzadores de apoyo, que en este caso serán premios.
  • Seleccionar quién va a supervisar el adecuado funcionamiento de la economía de fichas.
  • Escoger el aspecto que tendrá el soporte del programa, los recursos del terapeuta, la disponibilidad de quién vaya a supervisar y los intereses del niño o adulto.

La economía de fichas es un tema muy complicado, sin embargo éste ha sido utilizado durante muchos años por diferentes pensadores, economistas y psicólogos para entender cómo es que funciona la economía de fichas no sólo en México sino en diferentes partes del mundo.

Economía de fichas – ¿Para qué sirve la economía de fichas?

La economía de fichas es una mezcla de la técnica de reforzamiento y castigo, la cual principalmente se basa en dar una ficha como un tipo de reforzador generalizado, esto cada vez que se da una acción deseable y/o se retira la ficha cuando la conducta objetivo no es la esperada en cada caso.

A la ficha se le da un valor como reforzador, puesto que el niño o individuo puede cambiarlo posteriormente por diferentes reforzadores, es de ahí que surge el nombre de economía de fichas.

La ficha es como si fuera dinero el cual se cambia después por algún premio o incentivo, el cual se acuerda previamente con el niño o adulto con el que se está trabajando en la economía de fichas.

De tal manera lo que se consigue es obtener por parte del participante en esta economía de fichas, una conducta esperada en determinada situación, por lo que no es necesario estar dando el reforzador frecuentemente después de obtener una conducta deseable, puesto que los incentivos ya se han pactado previamente por medio de la ficha que se obtiene, la cual será cambiada posteriormente por el premio acordado con el niño o adulto participante.

Si el niño o adulto tiene una conducta adecuada, la cual se espera obtener en cada determinada tarea, éste sabrá automáticamente que va a obtener como premio una ficha determinada, la cual cambiará posteriormente en un lapso previamente acordado por un regalo, el cual puede ser algo físico como un juguete, dinero, o un determinado objeto, o por algún permiso, viaje o cualquier otro tipo de incentivo.

La economía de fichas se puede dar sucesivamente, ya sea que se maneje por día, por semana, por mes, bimestre, semestralmente o incluso anual, esto según se acuerde en cada caso con los participantes en dicha actividad.